LA FANTÁSTICA HISTORIA DE FREDDY, EL INDIVIDUO-VERTEDERO Y SU MENTALIDAD FLORIDA

¡Ricos días! Hoy me gustaría presentarles y hablar un cacho de mi amigo Freddy, un veinteañero que… Bueno, la verdad es que Freddy no es precisamente cuate mío; es más, ni siquiera lo conozco en persona, pero eso no quiere decir que el pisadito no exista. Para que se hagan una idea de quién putas es o puede ser, háganme la campaña de pensar en el arquetipo de guatemalteco así a lo tradicional, sí, en ese chapín modélico, dicharachero y jocoso presente día a día en las redes sociales y, bueno, en donde pueda, porque… aquí van un par de pistas: cree que sabe de todo, que tiene derecho a decir lo que le ronque el culo y se dedica a… bueno, a opinar, si es que a eso se le puede llamar opinar (digámosle que sí, porque pobre). ¿Ya van cayendo? ¡Exacto! Freddy es esa especie de microbio omnipresente que habita en los foros de internet, en las páginas de medios de comunicación o actualidad en FB así como en las columnas y/o noticias de estos mismos medios en su versión digital. ¿Por qué lo hace? ¡Porque AMA a su PAÍS! Sí, amigos, así de sencillo, claro y directo. Freddy tiene un corazón de melón, un corazón libre de grasas saturadas, un corazón pío, puro y sincero con el cual ama desbocadamente a su país. Por eso no puede quedarse callado y tiene que expresarse. Es incapaz de redactar una frase coherente con su sujeto y predicado, sus comas, sus tildes, sin faltas de ortografía, etc.; es decir, redacta como lo haría un monigote borracho y epiléptico, pero eso es lo de menos. Tiene que compartirnos su parecer porque es su deber y porque bueno, es gratis. ¡Sí, mai frens! ¡Freddy tiene que actuar! ¡Disparar al aire si es necesario! ¡O a quien se le ponga en frente, qué pisados! ¡Ése es mi querido Freddy! 

Volviendo a la descripción inicial que quería darles, y aquí ya entra mi punto de vista (ustedes estarán de acuerdo o no), Freddy es una especie de individuo-vertedero. Sí, así lo veo yo. ¿Cómo así vos Rex?, se dirán algunos. Pues yo le digo individuo-vertedero porque cada vez me convenzo más de que en su persona confluye una serie de aspectos fehacientes, cuestionables, pero sobre todo, malolientes y nauseabundos acerca de la naturaleza del llamado guatemalteco/a. Si todos los caminos conducen a Roma, como dice el refrán: Freddy es Roma. Sí, en él se conjuga la mala educación, la vulgaridad gratuita, la mediocridad, la estrechez de miras, la retrogradez, el machismo, la misoginia y el racismo recalcitrantes, las fobias humanas (homo-, xeno-, trans-, etc.), el patriotismo burdo y barato, el fanatismo religioso, la escasez de humor inteligente (ironía, sarcasmo, etc.), la falta de conciencia social y ecológica, el comportamiento violento, etc., etc. etc. ¡Todo y mucho más! ¡Ahí donde se lo ven, Freddy no es cualquier mierda, ¿no?! ¡Nooooooo…! Freddy es THE MIERDA. Ojo cuidado. ¡Un respeto para DON Freddy!

Vayamos al meollo del asunto y desgranemos la mazorca para ir entendiendo mejor de qué putas estoy hablando. Sólo denme un segundito que me voy a poner guantes de hule y mascarilla porque con los años me he vuelto más delicado y ya no tengo mucha resistencia inmunológica a la porquería (tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac…). ¡Ya, listo! Continuemos. Cuando imagino a Freddy no puedo dejar de pensar en Linares Beltranena, sólo que con menos estilo, carro tuneado con música estridente y sobrepeso. Cuando imagino a Freddy lo imagino en una dimensión desconocida, en una suerte de medioevo tardío, donde Dios y el Ejército están casi en el mismo escalafón de lobotomización y de delirio. Yo a Freddy lo imagino como a un mamífero idiotizado por una ideología —que no entiende muy bien pero que defiende y viraliza—, haciendo apología de la desinformación y condenando a quienes buscan, según sus pocas luces gnoseológicas, DIVIDIRNOS. ¡Sí, amigos, según Freddy Guatemala se está resquebrajando! ¡Se quiebra! ¡Nos dividen, nos polarizan (sos carro pues)! Y por si fuera poco… ¡Acaba de llegar EL MIEDO! ¡Buuuuuuuuu! Sí, resulta que hemos permitido que esa bestia mitológica totalmente desconocida se «inserte» (sos ficha en maquinita pues) en nuestra sociedad. ¡Cuidado y acabamos de pasearnos en Guatemala! ¡Cuidadito!

Algunos amigos de Freddy, o al menos eso cree él.

Freddy ama tanto a su país que tiene fe en que los políticos resuelvan los problemas del país (la corrupción, por ejemplo) sin ayuda de nadie. ¡Claro que sí, Freddy! ¡Se me están pelando las palmas de las manos de tanto aplauso! «Los problemas de los guatemaltecos los resolvemos los guatemaltecos», tiene tatuado en una nalga. Por eso aborrece todo lo foráneo y utiliza términos como injerencia extranjera y atropello a la soberanía para referirse a la labor de la CICIG y el MP, con el apoyo de la Embajada gringa, la ONU, etc. ¡Todo es un plan maquiavélico de la maldita izquierda y sus esbirros comeniños siberianos! Freddy es una especie de conspiranoico, ya ven. Incluso, ha llegado a aseverar que la PdH está al servicio de la izquierda. Ufff, el acecho de la izquierda no tiene límites, querido Freddy. En su acervo (bueno, en las cuarenta y cinco palabras que más o menos domina) abundan términos bellamente peyorativos, lo cual dice mucho de su gran calidad humana, tales como «acarreados», «onenegeros», «vividores del conflicto», «izquierdosos», «indios», «feminazis», «putas»,  «jipis shucos», etc., 

Por encima de todo este inventario de mierda seca y vomitiva, en la vida de nuestro héroe, Freddy, la sombra de la Gran Contradicción y de la Incoherencia, zurcida y remendada con el hilo de la taruguez y acicalada con el perfume de unas inmensas ganas de a) querer seguir viviendo en la mierda (o sea, en su hábitat), permitiendo el saqueo de las arcas del Estado y la proliferación de políticos ladrones y miserables; b) jurar y promulgar que la única solución al problema de las maras, cacos y sicarios es el linchamiento y la muerte (o sea, la violencia) y c) tildar de putas chimonas e inconscientes a las mujeres que quieren optar por el aborto. Me explico: Freddy asevera que la CICIG-MP, etc. responden a intereses de la izquierda. Claro, ve en Iván a un Che Guevara y en Telma a una Margarita Nelken. ¿La lucha contra la corrupción es un interés con sesgo ideológico, Freddy? ¿Por qué sos así, Freddy? ¿Amás a tu país pero sos incapaz de entender que no todo está emporcado (como decís) de izquierda y que nunca ningún Gobierno ha logrado lo que la CICIG-MP han logrado, precisamente porque sería como «penetrarse el ano con la misma verga»? Claro, porque tampoco le gustan las manifestaciones de «indios» ni los bloqueos de «acarreados». ¿Nadie se puede manifestar por causas justas, Freddy? Seguramente no pensaría lo mismo si hubiera que manifestarse por una causa que a él le afecta. Entonces sí, ¡a la calle ceroteeeeees! Aunque pensándolo bien, ni eso, porque cuando Zury salió a manifestarse a favor de la pena de muerte —una de las causas que más defiende Freddy en las redes sociales—, él prefirió quedarse jugando a la Play y masturbándose con las que salen en Juegos de Tronos. Así es, amigos. Freddy es incapaz de pensar que la mayoría de chavas que quieren abortar, han sufrido violaciones de extraños y de familiares. «¡Cuando se la metían y se la sacaban ahí sí no estaban quejándose, verdad! ¡Ahora que lo tengan y que no se mate a una vida inocente… (que él no va a mantener y que seguramente querrá matar cuando, lo más probable, el güiro acabe de caco o de marero)». Ése es Freddy. Chava que quiere explorar su sexualidad, puta. Chava que quiere decidir por sí misma, puta. Chava que decide vestirse como le dé la gana, puta. Chava que fuma y que chupa, puta. Chava que se queja de piropos, toqueteos y eyaculaciones en público, puta. ¡Excepto su mamá, su novia y sus hermanas, por supuesto! Y así es Freddy de intenso y bienpensante. Si Freddy ve un marero, hay que tronárselo: eso es justicia. Si en los pueblos indígenas aplican sus propias leyes de escarmiento: eso es linchamiento y salvajismo. Si ya está en el bote, pena de muerte. Pero si se trata de un familiar o conocido entonces… ¡Le exijo a la PdH que actúen porque aquí se está cometiendo una injusticia! Freddy cree que matando a un marero, el resto de vatos y sus hommies se van a asustar. Ay, Freddy, ¿en serio, querubín? Si matás a uno o la Justicia matara a uno, los vatos harían lo que hacen pero con más ganas, Freddy. Así es, de hecho. ¿Qué significa para vos la frase «¡18 hasta la morgue!»? ¿No ves que NO le tienen miedo a la muerte? Así nunca se rompen los ciclos nefastos, Freddy. ¿Vas a exigirle a la Justicia cuando, por ejemplo, en un plan de limpieza social se quiebren por error a un tu primo o lo mate una inyección letal siendo inocente? Yo te respondo: «¡A huevos que sí, papá, putaaaa!»; aunque podría responder como vos respondés siempre: «¡Bueno estuvo por lacra, que arda en el infierno el malparido!». Freddy es muy contundente cuando habla. ¿Por qué no mejor educación integral, educación sexual, menos discriminación, más trabajos dignos, menos fanatismo religioso, más fortalecimiento de la justicia, más soluciones a la pobreza, menos exclusión social? ¡NI VERGA! ¡ESAS SON HUECADAS, MANO! 

El problema, querido Freddy (sí, me dirijo a vos porque sé que me estás leyendo) el GRAN problema aquí en este país que tanto decís que amás y que estarías dispuesto a morir por él, cueste lo que cueste, sos vos HIJODELAGRANDIOSÍSIMAMILPUTAS.

 

Rex Mamey